Empieza la mañana en Tossa de Mar, en el casco antiguo de Vila Vella, la única ciudad medieval amurallada que se conserva en la costa catalana. Si llegas poco después del desayuno, podrás subir por las calles empedradas y recorrer algunos tramos de las murallas de la fortaleza antes de que empiece a hacer calor y se llene de gente que viene de excursión. Desde el casco antiguo, puedes seguir los senderos que suben hacia el faro y los miradores con vistas a la bahía, disfrutando de unas vistas panorámicas del mar y de la emblemática curva de la Platja Gran.
- Cómo llegar: Si has venido en una visita guiada por la Costa Brava, lo normal es que el autobús o el barco te dejen cerca del centro de la ciudad, a un paseo de las puertas del casco antiguo. Si vienes por tu cuenta, puedes ir andando directamente desde la estación de autobuses o el aparcamiento principal, dirigiéndote hacia el paseo marítimo y luego subiendo por las calles de Vila Vella, que están señalizadas.
- Otras opciones: Si tienes un rato libre por la mañana, pásate por el pequeño museo local que hay en el casco antiguo o quédate un rato en una cafetería de las murallas para tomarte un café con vistas al mar. También puedes dar un pequeño rodeo hasta la cercana cala de Platja d’Es Codolar, situada justo al pie de los acantilados de la fortaleza, para echar un vistazo rápido a una playa más tranquila antes del mediodía.





















