Reserva entre 1 y 1,5 horas para visitar el Museo de Cera de Barcelona. Así tendrás tiempo de sobra para ver la secuencia inicial del ascensor, la antigua escalera del banco y la cámara acorazada, y los 28 decorados temáticos sin que la visita se convierta en una carrera de velocidad. Los grupos o familias en los que se hacen muchas fotos suelen tardar unos 90 minutos.
¿Cuánto tiempo debería pasar en el Museo de Cera de Barcelona?
Preguntas frecuentes sobre el horario de apertura del Museo de Cera de Barcelona
El Museo de Cera de Barcelona suele estar abierto de 10:00 a 20:00 de domingo a jueves, y de 10:00 a 20:30 los viernes y sábados. Como ahora cierran más tarde los viernes y sábados, es un sitio ideal para hacer una parada en un local cerrado después de hacer turismo por La Rambla o antes de tomarte unas copas en El Bosc de les Fades.
La última entrada suele ser una hora antes del cierre, así que intenta llegar antes de las 18:30 de domingo a jueves, y antes de las 19:00 los viernes y sábados. Si llegas más tarde, te queda muy poco tiempo para las paradas para hacer fotos y la secuencia de apertura del teleférico.
N.º Entradas sin colas En el museo siguen exigiendo que elijas una fecha y una franja horaria concretas, no es un acceso libre. Te ahorran el paso de comprar el billete, pero igual deberías llegar a tiempo porque el check-in puede estar muy concurrido a mediodía.
Los horarios de fin de semana ya están incluidos en el calendario: los viernes y sábados empiezan más tarde que de domingo a jueves. El horario en días festivos puede variar, así que comprueba la franja horaria concreta que figura en la entrada antes de ir, sobre todo en Navidad, Año Nuevo y durante los periodos de festivales.
Si quieres fotos con menos gente, intenta ir a la hora de apertura o en las últimas horas antes del cierre. El museo es pequeño, y se forman atascos cuando los grupos se detienen en las salas temáticas, así que suele haber más gente desde última hora de la mañana hasta media tarde.
Solo si quieres echarle un vistazo rápido. Como la última entrada es una hora antes del cierre y el museo está organizado en forma de escenarios fotográficos, llegar tarde suele significar tener que ir con prisas de una sala a otra y perderte ese ritmo relajado que hace que la visita valga la pena.
Antes de salir, comprueba la franja horaria de entrada que figura en tu reserva, fíjate si vas a ir un viernes o un sábado (días en los que cierran más tarde) y calcula unos minutos extra para encontrar el Passatge de la Banca, que está junto a La Rambla. Así te ahorras las prisas de última hora.