Reserva entre 1 y 1,5 horas para visitar el Museo de Cera de Barcelona. Así tendrás tiempo de sobra para ver la secuencia inicial del ascensor, la antigua escalera del banco y la cámara acorazada, y los 28 decorados temáticos sin que la visita se convierta en una carrera de velocidad. Los grupos o familias en los que se hacen muchas fotos suelen tardar unos 90 minutos.